El tener un día pesado puede cambiar en un instante , hasta que una broma inesperada rompió el silencio en el estudio .En un segundo, el peso del día se esfumo. Hice mi cabeza hacia atrás y solté esa carcajada que no entiende de posturas ni de filtros.
Fue el recordatorio perfecto, ni el mejor outfit brillan tanto como una alegría geninua. A veces , la medicina mas potente no viene en frascos , sino es un instante de libertad compartida con tu equipo de trabajo.